Cirugía de la Obesidad

La obesidad es el exceso de peso a expensas de tejido graso y constituye un problema sanitario de primer orden con un porcentaje de adultos que la padecen cada vez más alto.
Su causa no es sólo el aumento de la ingesta, sino que influirían factores genéticos, ambientales, psicológicos y metabólicos.

La clasificación del tipo de obesidad se basa en el Índice de Masa Corporal (IMC), que es la relación entre el peso y la talla del paciente.  Puede comprobar su IMC con la siguiente calculadora:

Calculadora de IMC

ft
in
lbs
cm
kg

La obesidad, además de los condicionantes de tipo social y de menoscabo de la autoestima que pueda ocasionar, provoca un aumento de la incidencia de determinadas patologías que conduce a una disminución de la expectativa de vida. Entre ellas se encuentran la diabetes, hipertensión arterial, problemas cardio-respiratorios, alteraciones osteo-articulares e incluso aumento de la incidencia de determinados tumores.

Descripción de la cirugía

Se indica en pacientes con IMC entre 35-39’9 con patologías asociadas y en pacientes con IMC >40.

Actualmente se está considerando su indicación también en pacientes con obesidad tipo I y diabetes de difícil control (Cirugía Metabólica).  Además el paciente debe tener una edad entre 16 y 65 años, obesidad de al menos 5 años de evolución con fracaso de tratamientos previos y cierta garantía de cooperación del paciente tras la cirugía, ya que ésta sólo será efectiva si el individuo es capaz de cumplir las pautas y recomendaciones postoperatorias.
Es imprescindible una buena información preoperatoria de las ventajas e inconvenientes de las diferentes técnicas quirúrgicas y de las posibles complicaciones asociadas a cada una de ellas.

Intervenciones y técnicas

Todas las técnicas utilizadas para esta cirugía se realizan mediante laparoscopia.
Se diferencian entre RESTRICTIVAS y MIXTAS.

Provocan una disminución de la ingesta de alimentos por la creación de un pequeño reservorio gástrico.

Banda gástrica ajustable: consiste en la colocación de una banda sintética inflable alrededor de la parte superior del estómago, cuyo inflado se regula a través de un reservorio que se coloca debajo de la piel. Se indica en pacientes con IMC bajos, no picoteadores ni golosos y con actividad física regular.

Se trata de una técnica realizada cada vez con menos frecuencia dados los buenos resultados de la gastrectomía tubular.

Posibles complicaciones: deslizamiento y migración de la banda, reflujo y problemas con el reservorio.

 

Gastrectomía Tubular: consiste en la conversión del estómago en un tubo, con extirpación del estómago sobrante. Presenta mayor grado de eficacia que la anterior en cuanto a la pérdida de peso y la corrección de las patologías asociadas. Indicada en pacientes con IMC entre 35 y 40 y por encima de 50 como técnica puente para otra intervención posterior.

Posibles complicaciones: técnica de complejidad intermedia, con posibilidad de complicaciones graves (fuga y hemorragia de la línea de sutura) y no exenta de mortalidad.

Asocian la creación de un reservorio gástrico pequeño con la realización de un bypass intestinal que hace que todos los alimentos no se absorban. La intervención más realizada es el By-pass gástrico.

By-pass gástrico: presenta mayor grado de eficacia que la anterior en cuanto pérdida de peso y corrección de patologías, pero sin embargo es técnicamente más difícil. Indicada en pacientes con IMC entre 40 y 50.

Posibles complicaciones: presenta un porcentaje mayor de complicaciones graves (hemorragia, fístula y obstrucción intestinal,…) y de mortalidad.

Mini by-pass gástrico o By-pass de una sola anastomosis: indicada en pacientes superobesos, en los que sería muy difícil la realización de un By-pass, pero en los que la gastrectomía vertical tendría un porcentaje más bajo de curación/mejoría de las patologías asociadas.

DUDAS SOBRE ESTA CIRUGÍA

Aunque existen otras alternativas, por ejemplo endoscópicas, a partir de determinado peso sólo la cirugía va a poder ofrecerle unos resultados a corto y largo plazo adecuados. Debe de tener en cuenta que cuando se aconseja la cirugía es porque el riesgo de la misma es menor que los problemas que le va a producir la obesidad a largo plazo.

A largo plazo, usted va a poder ingerir una dieta normal. Sin embargo, se va a tener que acostumbrar a comer pequeñas raciones y 5-6 veces al día. La introducción de la dieta será progresiva desde líquidos a sólidos, para lo cual va a estar asesorad@ por un técnico en nutrición.

La cirugía bariátrica va a provocarle un descenso en el primer año de entre el 50 y 70 % del exceso de peso que padece. En esta pérdida, y en su mantenimiento a largo plazo, va a influenciar de gran manera su capacidad para adaptarse a los nuevos hábitos dietéticos y estilo de vida.

Además de la pérdida de peso, una de las grandes ventajas de la cirugía bariátrica es la posibilidad de curación o mejoría de la diabetes, la hipertensión,… La probabilidad de que ocurra va a depender del tipo de cirugía que se le realice y de otros condicionantes (p.e en la diabetes, tiempo de evolución de la misma y toma o no de insulina). Por darle cifras, con un by-pass gástrico la remisión/mejoría de la diabetes se estima en un 80% y de la hipertensión en un 70 %.

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